Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl Centro de Detención Provisional de Miami olía a desinfectante industrial y a desesperación rancia, y el eco de las puertas metálicas cerrándose tras de sí enviaba una vibración gélida a la columna de Alma, quien caminaba al lado de Iván con la espalda rígidamente erguida.
Henry se había quedado en la sala de monitoreo exterior, coordinando con el fiscal estatal para que cada palabra de la próxima hor







