Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl refugio de Henry bullía con una actividad nerviosa, pero lejos de parecer un cuartel, se sentía como el epicentro de una crisis familiar desesperada.
Ricardo organizaba las carpetas con una parsimonia que ponía los pelos de punta, mientras los escoltas de Iván se movían discretamente por el jardín, vigilando las entradas.
Henry, vestido con un traje oscuro pero con la corbata desanudada, revisaba unos planos de la propiedad de Moretti







