Mundo ficciónIniciar sesiónEl pasillo de la clínica privada parecía haberse encogido. El aire acondicionado zumbaba con una eficiencia gélida, pero Alexander sentía que el sudor le perlaba la frente.
Al final del corredor, Brooke conversaba con la enfermera jefa, su figura estilizada se movía con la elegancia de una mantis religiosa que acecha a su presa. Cada segundo que el frasco ámbar permanecía cerca de la vía de Helena, la vida del bebé pend&iac







