Mundo ficciónIniciar sesiónMinutos, que parecieron siglos después, Alex emergió en una zona de juncos altos, lejos del resplandor del incendio. Depositó a Helena sobre un trozo de tierra seca y comenzó a presionar sus manos contra el vientre de ella, desesperado por sentir un movimiento, una señal de vida.
— Helena, reacciona... mírame... — la sacudió con suavidad, pero ella solo emitía gemidos ininteligibles.
De repente, un ruido entre l







