Capítulo 91
Él había escapado de la cárcel, sí, pero ya habían pasado muchos días desde entonces y no había ninguna señal de él. Ninguna amenaza, ninguna nota, ninguna sombra acechando sus pasos. Tal vez finalmente hubiera recapacitado. Tal vez hubiera entendido que ella no le pertenecía, que, en realidad, nunca le había pertenecido. Tal vez hubiera cambiado de vida, desaparecido en el mundo.
Isadora dejó escapar un suspiro de alivio y apretó aún más el abrazo. Allí era donde quería estar, esa