Capítulo 87
La noche era tranquila sobre el paraíso. Las estrellas comenzaron a aparecer una a una en el cielo, reflejándose en las aguas calmadas que rodeaban la villa.
Isadora salió del baño con el cabello húmedo y se puso un vestido ligero. Al abrir la puerta de vidrio que daba al balcón, encontró la sorpresa: una mesa junto a la piscina, bellamente dispuesta, iluminada por velas, con pétalos esparcidos y dos copas de vino blanco servidas.
Su marido la esperaba de pie, vistiendo una camisa d