Capítulo 59
El médico sonrió, aún con el transductor en las manos, y miró a la pareja.
— ¿Quieren saber el sexo de los bebés?
Alexander e Isadora se miraron un instante. Ella sonrió, emocionada, y asintió con la cabeza, sosteniendo firme su mano.
— Queremos, sí —respondió Alex, la voz ahogada por tanta emoción.
El médico volvió a mirar el monitor y, tras unos segundos, anunció con una sonrisa cálida:
— Un niño… y una niña. ¡Felicitaciones, tendrán una parejita!
Las lágrimas corrían por los ojos