Capítulo 44
Ethan entró en casa. Apenas cruzó la puerta, vio a la gobernanta.
—Buenos días, señor —dijo ella, apresurándose hacia la cocina como si quisiera evitar cualquier conversación.
Él entrecerró los ojos. Algo estaba mal.
Sin dudarlo, la siguió y la acorraló en la puerta de la cocina, tomándola del brazo.
—Espera un momento —dijo con voz firme—. Me estás ocultando algo.
Ella tragó saliva. Conocía ese tono. Sabía lo que venía después.
—Yo… no sé de qué está hablando, señor…
—Ah, sí que lo