Capítulo 206
Él la miró y percibió que, una vez más, estaba completamente entregada, perdida en sensaciones que la hacían olvidar el mundo por instantes que parecían infinitos. Suspiró, casi rendido al propio placer, esforzándose por controlarse unos segundos más.
Entonces, sintió su cuerpo contraerse, acompañado por el gemido cálido que escapaba cerca de su oído.
Una sonrisa se formó en sus labios. Y sin poder contenerse más, se entregó también, eyaculando profundamente dentro de ella, mientra