Capítulo 14
Después del almuerzo, fueron a la sala de estar.
Aurora había salido animada en busca del álbum de bodas, dejando la sala de estar temporalmente silenciosa.
Isadora permaneció allí, cerca de la ventana, intentando controlar la respiración y sus pensamientos. El corazón aún acelerado por el almuerzo, por las palabras de la señora Aurora, por el hombre que ahora vivía bajo el mismo techo… el padre de su prometido.
Fue entonces que oyó pasos.
Lentos. Firmes. Marcados.
El sonido de los