Capítulo 131
Alexander dio un paso adelante, el papel del divorcio arrugado en su mano, los ojos ardiendo de frustración y dolor.
—Isa, no voy a firmar este papel. —Su voz sonó firme, casi un rugido contenido.
Isadora respiró hondo, intentando mantener la calma, pero las palabras salieron en tono cortante:
—¿Qué te cuesta hacerlo? ¿Eh? Firma de una vez y termina con todo.
Él entrecerró los ojos, la rabia mezclada con la desesperación.
—Así podrás estar libre… ¿libre para ella, no es cierto?
Ale