Perspectiva de Cassian
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Estoy sentado. O eso creo. Mi cuerpo está aquí, en la sala de espera, inerte sobre esta silla de mierda, pero mi mente... está colapsando.
La voz de Arielle aún resuena en mi cabeza. Cada palabra suya fue una cuchilla clavándose en mi pecho.
«Seraphina espera un hijo de un maldito hijo de puta que no tengo la jodida idea de quien es»
¿En qué momento dejé de verla?
No puedo culpar a Arielle por no contarme, tampoco puedo culpar a Seraphina. Solo a mí.
Porque si Seraphin