Perspectiva de Rossy
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La alfombra arde bajo mis rodillas. Mis dedos tiemblan apenas cuando rodean su pene grande, cuando lo siento tan duro, tan vivo, tan imponente entre mis manos. Es una bestia… y yo, una insensata que no sabe cómo va a meterse eso en la boca sin que me rasgue la garganta.
Trago saliva y lo observo. Porque hay algo en su silencio, en su respiración sofocada y en la forma en que me mira desde arriba, que me hace sentir poderosa.
Inclino el rostro. Mis labios se posan e