—¿Cómo llamas a eso un método bajo? Solo digo la verdad. Si tienes la conciencia tranquila, mis acusaciones no te afectarán.—Mariana parecía tener a Faustino en sus manos.
—Eres implacable.——De todas formas, no me uniré a la policía, pero si tienes algún caso difícil o sin resolver…——Puedes pedirme ayuda. Es mi mayor concesión. No te pases de la raya, o no llegaremos a ningún acuerdo.—Faustino apretó los puños con frustración, deseando poder morder a Mariana.
—De acuerdo. La única condición es q