—¡Caramba, don Luis es demasiado duro, ¡entró con todo!
— ¡Cinco millones por partida? ¡En mi vida he oído una apuesta tan grande!
— Don Luis ya no puede más, quiere entrar él mismo y recuperar todo lo que perdió.
— Dicen que don Luis solo perdió una vez en su vida, ¡y desde entonces no ha vuelto a perder!
— Contra este jovencito, ¡parece que encontró a su rival!
Con las palabras de don Luis, la atmósfera se electrificó.
¡Los apostadores, uno tras otro, se pusieron rojos de la emoción!
¡Todos qu