En un abrir y cerrar de ojos, ¡Camilo lanzó una patada fulminante!
La velocidad del ataque era tal que hasta se podía escuchar el silbido del aire.
—¡Muere, pueblerino! Camilo es cinturón negro en taekwondo. ¡Hoy te va a sacar hasta lo que no tienes! —gritó Miguel emocionado.
Ya se imaginaba a Faustino tirado en el suelo, buscando sus dientes.
—¡Pueblerino mugroso, nadie se hace el valiente frente a Camilo y sale bien parado! —se burlaron Javier, Ulises y los demás.
—Larisa, ahora que Camilo est