Capítulo 611
Lisandro ya estaba impaciente.

Después de todo, una vez que se completara la nueva inspección, el dinero estaría definitivamente en sus manos.

Pero Faustino, mostrando desinterés, hizo un gesto con la mano y dijo: —No hay prisa, esperemos a alguien más. Cuando todos estemos aquí, iremos juntos.

—El director Huenchullán ya está allí, ¿a quién más estás esperando?

—Vamos rápido, no perdamos tiempo, no hagamos esperar demasiado al director Huenchullán.

Lisandro frunció el ceño y le instó con impaci
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP