Aunque Faustino apenas los había castigado, con lo sucedido sus vidas ya serían lo bastante difíciles; era como si el cielo los hubiera castigado, vengando así a Lara.
Durante todo el incidente, Rosalba, Lara y Victoria se mantuvieron al margen observando, sin decir palabra. Cuando vieron que Bastián y los demás se habían alejado, rodearon a Faustino y comenzaron a preguntarle ansiosamente:
—Faustino, ¿dónde has estado todos estos días?
—No podíamos contactarte por teléfono, ¿sabes lo preocupada