Capítulo 321
—¿Qué? Victoria, eres demasiado sensible.”

Faustino, al ver el ceño fruncido de Victoria, sintió un poco de culpa. Rápidamente abrió la ventanilla del coche y aceleró para que entrara mucho aire. ¡Si Victoria se daba cuenta de algo, sería malo!

—Victoria, vamos rápido.”

—Además de las semillas, podemos comprar algunas verduras. ¡Si no, no estarán frescas !

Faustino inventó una excusa.

—Sí, ya casi no quedan verduras en casa.”

Victoria, sin sospechar nada, asintió con la cabeza.

Faustino respiró
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