—¿Cómo he llegado aquí?
Faustino recuperó el conocimiento al poco tiempo, pero el entorno lo sorprendió. Al mismo tiempo, sintió una fuerza increíblemente poderosa dentro de él. Usó su visión penetrante y se sobresaltó. La perla plateada que tenía dentro ahora tenía una marca similar a un rayo, y estaba envuelta en una capa de llamas. Faustino no entendía la razón.
—¿Dónde está esa maldita serpiente?
Faustino miró a su alrededor, pero no encontró rastro de la serpiente gigante. De repente,