—¿Perdón? —preguntó Amanda.
Rowán tenía la mirada fija en ella; no logró captar su atención. Ella seguía pensando en la reacción de Wills y en qué podría haberlo hecho enojar.
—No importa —dijo Rowán.
—La noche ha sido tensa. Deberías descansar un poco.
Su atención se desplazó cuando Rowán intentó llevar la conversación por otro rumbo.
—Gracias, lo haré —respondió Amanda. Su mirada se cruzó con la de Rowán—. ¿Qué? —preguntó, intentando entender la expresión de su rostro.
—¡Nada! —exclamó Rowán.