—Creo que tiene un arma. Está intentando entrar a la fuerza. He encerrado a los niños en el almacén. Es solo cuestión de tiempo antes de que logre entrar. No creo que la policía llegue a tiempo.
El corazón de Amanda se aceleró mientras las palabras de su madre resonaban a través del teléfono. La voz de su madre, temblorosa por el miedo, le provocó escalofríos. Respondió de inmediato:
—Voy para allá, mamá.
Rowán miró a Amanda, la preocupación lo inundó.
—Amanda —la llamó con suavidad.
—Tenemos q