—Está bien. Supongo que este es realmente el final —dijo Wilson, comprendiendo la gravedad de la situación. Bajó lentamente el arma, con una expresión derrotada en el rostro.
—De rodillas y con las manos donde pueda verlas —ordenó uno de los oficiales.
Wilson obedeció y fue esposado. Aniya, que estaba a su lado, también fue detenida por los agentes.
Otro oficial corrió hacia Wills, que yacía en el suelo, mientras otro revisaba al secuestrador. Ambos comprobaron sus pulsos.
—Inconsciente, pero r