Amanda dio un leve golpe en la puerta de Wills. Él estaba en el estudio, adonde ella fue para reunirse con él. Sostenía un sobre marrón detrás de ella.
—¿Puedo pasar? —preguntó Amanda.
Wills levantó la vista de su trabajo, con una leve sonrisa jugando en sus labios.
—Por supuesto, pasa. ¿Desde cuándo empezaste a pedir permiso?
Amanda entró.
—¿Tienes un momento? Hay algo que necesito preguntarte.
Wills la miró con curiosidad.
—Eso sonó demasiado serio y no me gusta —dijo, indicándole que se sent