El timbre que anunciaba el final de la jornada escolar resonó por los pasillos de la secundaria. Joseph salió del aula con una sonrisa brillante, llevando su mochila al hombro y caminando al lado de una niña de cabello castaño y ojos expresivos que reía ante una de sus ocurrencias.
Al cruzar la puerta de salida, el niño divisó el auto de su padre y se despidió de su nueva amiga con un ademán de la mano.
—¡Hola, papá! —saludó Joseph al subir al asiento del copiloto, desbordando la energía tí