El departamento de diseño arquitectónico de Di Giovanni & Co. era un santuario de cristal y acero. A diferencia de las plantas superiores, donde el silencio era sepulcral, aquí se escuchaba el murmullo de los trazadores gráficos y el tecleo incesante. Audrey ocupaba su cubículo en el área de diseño de interiores y estructuras ligeras. Solo eran cuatro en su equipo, y para su alivio, sus compañeros habían sido excepcionalmente amables.
Se encontraba sumergida en los planos del proyecto del nuevo