Capítulo
El reencuentro
El sol comenzaba a ocultarse en el horizonte, derramando sobre el mar una paleta de naranjas, rosados y dorados que parecían pintados a propósito para ese momento. El sendero de madera crujía suavemente bajo los pasos de Fernando mientras avanzaba hacia el chalé, con la respiración controlada y el corazón completamente desbocado.
Cada paso lo acercaba a ella.
A Naty.
A la mujer que había amado incluso en la distancia, incluso en el error, incluso en el silencio.