—Parece que te la estás pasando muy bien, ¿no?
Su tono era seco, pero tenía un filo punzante.
Althea se dio la vuelta, sorprendida.
—Eh yo...
—¿En serio, cariño? —la interrumpió él con palabras sarcásticas y directas.
El hombre que estaba con ellos se veía confundido.
—Oh, yo... ¿interrumpo en un mal momento?
Daven le lanzó una mirada rápida.
—¿Y usted es?
—Alan Walker —el hombre le extendió la mano—. Dueño de Grupo MaG. Y... no me equivoco, ¿verdad? ¿Usted es el señor Daven Callister?
Daven mostró una sonrisa y le estrechó la mano a Alan.
—Así es. —Luego, con una firmeza, añadió—: Me gustaría seguir hablando, pero me temo que tendrá que ser después. Necesito un momento a solas con mi esposa.
Sin decir nada más, tomó a Althea del brazo con firmeza y se la llevó de ahí, ignorando las miradas curiosas que los seguían. Su mano se sentía tibia, pero la sujetaba con tal fuerza que no le daba opción de resistirse.
—¿Daven? —Althea jadeó un poco, tratando de seguirle el paso.
Él no respon