—¿Por qué tienes que huir?
La pregunta tomó a Althea por sorpresa. Dirigió una mirada rápida a Chase, confundida.
—¿Entonces... por eso renunciaste? ¿Para desaparecer de Daven Callister ahora que vino por aquí?
Althea bajó la mirada hacia su taza de café, observando con la mente en blanco el líquido que giraba en el interior.
—Solo quiero proteger a mi hijo y la vida que hemos construido. No quiero que ese hombre vuelva a entrometerse en nuestras vidas. Si quedarme aquí pone en riesgo a Josh, en