Althea se quedó frente a su guardarropa más tiempo del que esperaba. Adentro colgaban hileras de vestidos bien ordenados, la mayoría de los que solía usar para eventos formales o reuniones importantes.
Pero ese día todo se sentía distinto.
No quería verse ni demasiado formal ni demasiado informal. Solo... quería verse bien para su esposo. Después de tanto tiempo lidiando con problema tras problema, por fin podían respirar un poco tranquilos.
No del todo, ni por asomo. Pero al menos las personas