—¿Podrías tomar el del paquete azul, no el verde?
—El azul es más caro, ¿sabes?
—Por eso te pido que lo tomes tú, así no quedo yo como la derrochadora.
Daven rio, cediendo a la petición de Althea, y colocó las toallas de cocina en el carrito.
—Si me sigues arrastrando a estas compras cada mes, voy a terminar memorizando todas las marcas de la tienda.
—Esa es la idea —respondió Althea con una sonrisa—. Así, el mes que viene, puedes venir tú solo.
—¿Y perderme caminar a tu lado? Ni de broma.
Empuj