La música en el salón se mezclaba con risas y conversaciones tranquilas. El dulce aroma de las flores se entrelazaba con la fragancia delicada de las velas de rosas, envolviendo la velada en calidez y alegría.
La boda de Chase y Althea no fue grandiosa, pero su sencillez tenía un lujo natural y sin esfuerzo. Las mesas estaban dispuestas con elegancia, la comida se servía en platos de porcelana grabada, y cada rincón del salón resplandecía con un amor y una serenidad que el dinero jamás podría co