—Todavía no puedo creer que de verdad haya venido a tu boda. No estabas borracha cuando los invitaste, ¿o sí? —preguntó Lydia con tono seco, la incredulidad pintada en la cara. Aún no lograba asimilar lo que acababa de pasar.
¿Daven y… su familia? ¿Kate Callister y sus dos hijas? Por Dios. ¿En qué demonios estaba pensando Althea?
Incluso después de escuchar todos los detalles de lo que sucedió mientras estuvo inconsciente, los hechos en Aethelis, el accidente con Josh y la decisión de dejar que