Theo suspiró pesadamente y el gesto se le volvió serio.
—Estoy de tu lado, Vanessa, incluyendo en este escándalo. Encubrí todo lo que pude para mantenerlo bajo control. ¿Tienes idea de cuánto dinero gasté para silenciar a la prensa? Sacrifiqué mi reputación. Pero tú... —le apuntó con un dedo tembloroso, la voz quebrada de furia— ¡no dejas de crear nuevos problemas!
Vanessa retrocedió un paso, con los hombros temblando.
—Solo... solo quiero que luchen por mí, papá. Quiero que Daven se quede conmi