—¿Tienes idea de las consecuencias que habrá si sigues con esta maldita terquedad? —le dijo Theo en cuanto estuvieron dentro del auto.
Afuera, el caos no había cedido: los reporteros seguían en enjambre, algunos incluso lanzándose frente al vehículo para bloquearle el paso mientras intentaba arrancar con Vanessa y su padre a bordo.
—¡Pero no voy a aceptar que me traten así, papá! —respondió Vanessa indignada—. ¿Quieres ver mi nombre en todos los titulares, empapelado por toda la ciudad, convert