—Te va a encantar esto, Chase —dijo Cale entre risas antes de colgar. Momentos después, envió la foto. Al menos ahora sabía algo con certeza: Vanessa Blake no escaparía de la demanda de Althea.
—Estás acabada, Vanessa —murmuró Cale una vez que confirmó que la imagen le había llegado a su hermano.
Al otro lado de la ciudad, lejos de las relucientes torres de Solaviz, el ambiente era distinto. En un cuarto estrecho y mal iluminado, un único foco amarillo colgaba bajo, proyectando un resplandor enf