Capítulo 121
—Vine corriendo al hospital en cuanto supe que había despertado. Perdón por la tardanza, tenía que terminar un último compromiso —dijo Vanessa con una sonrisa dulce como la miel.

Y no mentía. En cuanto recibió la noticia, Vanessa se dirigió al hospital, impecablemente arreglada y con la sonrisa que había ensayado antes de bajarse del auto.

Traía las manos llenas de bolsas de una farmacia reconocida. En una llevaba CoQ10 y Omega-3, vitaminas supuestamente buenas para la presión arterial, junto co
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