—De ahora en adelante, no voy a creerme lo que digas —dijo Eli.
—¿Por qué me hablas así, Eli? ¿Ya no confías en mí? —preguntó Natalie, conmocionada por sus palabras.
—Todo este tiempo te consideré mi mejor amiga —dijo Eli sin dejar de mirar a Natalie con dureza—. Fuiste la persona que se preocupó por mí cuando todos los demás se alejaron. Pero eres la más cruel de todas. Fuiste tú quien hizo que la gente se alejara de mí, y luego viniste a fingir que eras mi salvadora.
Natalie se quedó paralizad