19. Te encontré
Catalina:
Ver a Cayetano Rodríguez eufórico, ese lado salvaje y agresivo que habita en lo más profundo de su ser, había sido traumatizante, comprensible pero a la vez letal.
Aquí estaba yo, sin la mitad de mi corazón, porque era él con quien yo quería sonreírle a la vida, soñando con lo que nunca será porque, aquí estamos en busca de la madre de su hija, con la mujer que él debe de estar.
Nathan estaba inconsciente y era para menos con la paliza que le clavo Tano, dejándolo morado de todas part