Dos años atrás
Liam
Hoy regresábamos a Blanco. Nuestras madres nos tenían una gran comida de bienvenida. Por más de dos meses estuvimos lejos. Por un lado, me sentía tranquilo; en el examen de la mañana en Las Vegas nos informaron que Inés seguía siendo virgen. Eso alivió mi incertidumbre. El problema era que ya no podía mirar a Inés, no soy capaz de hacerlo. La he evitado desde entonces… Siento vergüenza.
—¡Cómo los extrañé! —Mamá nos abrazaba con fuerza—. Se ven más delgados. —Tocó los brazos