Esen
Nos dirigíamos en autos blindados hacia la empresa donde hoy, por información de inteligencia de parte de Jaque mate, sabíamos que ellos se reunirían todos a la misma hora en los tres países. Hasta mi madre se encontraría en dicho lugar. La idea era tomar posesión de manera unánime. En otras palabras, iniciar el desmantelamiento desde hoy.
Acá iban a ser las once; en Tokio y en Seúl eran las tres de la tarde. Y debíamos hacer una entrada magistral. Digna de una película de mafia. —Esa fue