Enrique Sandoval.
Dante llegó con Haku a la casa. Mamá lo saludó y su hermano igual, se abrazaron. Desde que estábamos en guerra, en la cabaña no se quedaba nadie, era muy peligroso dejar a uno de los nuestros lejos y más cuando no había salida de escape de ese lugar como los que tenían todos los ranchos.
Y, por cierto, debía ingeniarme el modo del complejo que haremos para que nosotros tengamos lo mismo de manera subterránea. O por lo menos hacer un enorme búnker y con una sola vía directa a e