Andrea
Lo estaba besando, y su manera de hacerlo me llenó de una pasión diferente, desconocida y cautivante. Aún mi cuerpo se reponía del orgasmo que me sacó hace unos instantes con sus dedos. Una de sus manos se apoderó de mi cuello y la otra, en la parte baja de mi cintura, su contacto volvió a aliviar mi deseo por tenerlo dentro de mí.
No sé qué tenía este hombre, tenía un mes de conocerlo y apenas lo trataba… Sin embargo, algo en él me gusta, me atraía desde el primer día que lo conocí. Su