Dayana
Llegamos al lugar donde se llevaría a cabo la subasta. Bajé de la moto de Dante. Eso sí. Todos vinimos con nuestros trajes. Liam, por ser el menos acuerpado de los Sandoval sin dejar de tener un buen cuerpo, le prestó su traje a su cuñado Augusto. No vino nadie más que el necesario.
En el cuartel quedó Ezequiel de guardia y el resto descansando. Sin embargo, mi novio no ha dejado de usar sus lentes especiales, al igual que Isaac. Cada uno vino con una pareja, menos el mejor, quien seguía