Isaac
Me parecía un gran plan lo que hablaba Roland. Mi celular comenzó a sonar; lo tenía en modo vibración. Al mirar, era Augusto. —Lo miré y me hacía señas para que mirara el celular—. Al hacerlo, decía que hoy era la subasta. ¡Mierda! Su mirada era de súplica… y yo había decidido ayudar en la relación de mi padre con él.
Como me dijo mi madre. Eran tan iguales que a veces se repelaban. Fue como Dante y Roland en el pasado; ahora se veían muy compatibles y hasta parecían pensar lo mismo. Alcé