Haku
Me seguía en su carro; me dirigí hasta la cabaña para dejarle mi auto a mi hermano y así poder salir en el de ella. No podía creer lo que me había confesado… Jamás lo vi venir. De hecho, nunca imaginé lo que estaba viviendo desde que me encuentro con esta extensa familia, creada por lazos fraternales.
Aparqué. Andrea se quedó en su auto, en ese momento. Sebastián cargaba a su hija y tenía de la mano a Esen. Menos mal, esta cabaña era grande. Por eso tomé una habitación lejos de los tórtolo