Anastasia
No sé si hice bien en contarle la verdad a Demetrio, pero anoche tuve tanto miedo. Además, lo hablado con Patricia fue que practicara el brindar un poco más de confianza; eso lo intentaré. Y ayer, por la tormenta, me fue tan fácil confesarle que ninguno de mis padres me quiso. No deseaba levantar lástima, ese era mi miedo.
Eran las cinco de la mañana, habíamos quedado en que me enseñaría a montar a caballo. Lo esperaba en la sala. Desde hace una hora comenzó el mundo de campo; al seño