A la mañana siguiente, el mensaje de Beatriz Andrade llegó a las nueve y cuatro en forma de solicitud urgente de videollamada.
Beatriz era miembro del consejo de administración del Hotel Miller y una de las tres personas que Thomas había dejado expresamente nombradas para supervisar la transición durante los dos primeros años. Sesenta y dos años, abogada corporativa retirada, cabello blanco cortado con precisión y la costumbre de no pedir nada urgente si todavía podía esperar una hora. Si escri