La boda no tenía fecha, pero ya tenía enemigos.
Alice lo pensó al poner una hoja en blanco sobre el escritorio del cuarto piso. No escribió boda en la parte superior. Escribió Invitados, porque la palabra boda todavía era demasiado grande para ponerla en papel antes de decidir quién tendría derecho a verla de cerca. La entrevista con Marco Reyes había devuelto el relato a sus manos, y la instrucción de Margaret a Victoria había dejado claro que ese relato tendría que defenderse. Max, que pronto