La respuesta de Alice no podía sonar como defensa.
Esa fue la primera decisión, tomada antes de apagar la pantalla donde el titular de Victoria seguía visible.
La filtración ya circulaba en dos medios del sector hotelero con una frase diseñada con precisión para obligar a una mujer a justificarse: *la maternidad se ha convertido en el activo reputacional más sofisticado del Hotel Miller.* No era una mentira directa, y por eso era más peligrosa que la mentira directa. Podía refutarse punto a punt